El concepto de la formación musical como parte esencial del desarrollo del potencial humano

Por Prof. Cynthia González

          La música, está inmersa dentro de la naturaleza del ser humano, qué más muestra de ello que nuestro corazón? Tiene un pulso regular y de él dependen prácticamente todas las demás funciones del cuerpo. Sin un corazón con un pulso regular las consecuencias podrían ser fatales. Así mismo nuestros actos cotidianos parten, en su mayoría de un automatismo que propicia un pulso regular; el acto de caminar, balancear los brazos, pisar intercalando pies, actos cotidianos como cepillarse los dientes, peinarse, hasta el simple hecho de limarse las uñas podría convertirse en un acto musical si evaluamos como tiene un pulso regular. La música es movimiento, el ser humano está definido como un ente que tiene movilidad propia, infinidad de movimientos se puede registrar con nuestro cuerpo, si entendiéramos la música como otro ser viviente, imitarlo sería mucho más fácil, menos conceptual.

           

              Eso es lo que debemos hacer con la música cuando aprendemos de ella, debemos llevarla a nuestro terreno de conocimiento, partir desde lo que conocemos para aprender, sin sufrir al ver un escenario de aprendizaje totalmente ajeno, como partituras, notas, pentagramas, figuras, lenguaje y todo esto, que no deja de ser necesario, pero siendo vista desde nuestra cotidianidad podría ser mucho más fácil. El aprendizaje musical no puede ser concebido como un acto imposible que requiere de todo un ritual por el hecho de ser música, debemos pensar que es posible, viable, no es lejano aprender, sólo que como toda área de conocimiento requiere práctica, disciplina y buena dispocisión de trabajo.

 

            Nuestro principio de enseñanza se basa en el disfrute de nuestros estudiantes, que ellos en clase puedan sentir que la música los toca desde el alma hasta el ser y no sentirse jamás limitados, porque cada logro es una victoria en el aprendizaje.